Niños robados
Dos chicas jóvenes se ven obligadas a afrontar sus respectivos embarazos en solitario en la década de los 70. Ambas dan a luz en la misma clínica, aunque en distintas circunstancias, y son separadas de sus bebés tras el parto. Esta situación marca trágicamente sus vidas, que transcurren por separado hasta que tiempo después, una joven llamada Susana llama a la puerta de Conchita en busca de su identidad. Este hecho constituye el punto de un viaje vital que revela lo que realmente sucedió el día en el que Violeta y Conchita dieron a luz.