Ponme una nube, Rocío
Tras varios años de cambios, Rocío recibe la noticia del fallecimiento de un tío lejano, que le deja en herencia un bar. Pero el difunto también legará el establecimiento a Flor, su otra sobrina, totalmente desconocida hasta entonces para Rocío. Ambas, tras el inesperado encuentro, deciden ponerse al frente del negocio, al que bautizarán como La Nube.