Aída
Aída García, trabajadora de limpieza divorciada, exalcohólica y sin estudios, regresa a su barrio obrero de toda la vida cuando su padre, recién fallecido, le deja en herencia la vivienda familiar. Aída se instala en el hogar con sus dos hijos pequeños, Lorena y Jonathan, y deberá además compartirlo con su madre Eugenia, antigua vedette de revista, y su hermano Luisma, exdrogadicto. Allí se reencuentra con viejos conocidos de su juventud, como Paz Bermejo, su vecina que ahora ejerce prostitución, Mauricio Colmenero dueño del Bar Reinols o Chema Martínez, que regenta tienda de ultramarinos y vive con su hijo Fidel.